jueves, 4 de abril de 2013

Capitulo 17



Ya estaba de regreso a casa al parecer no había nadie y lo único que quería era ver a Tom, así que me arme de valor subí las escaleras y toque la puerta de su habitación.

Él abrió la puerta y no le di tiempo para decir nada, lo abrace fuertemente sin parar de llorar haciendo que entráramos a su habitación.  – ¡tenias razón, yo no sabia nada de él Tom lo siento!

 Él me respondo aquel abrazo y me da un beso en la cabeza. – Bella tranquila, yo estoy para ti…

Lo quedo mirando al escuchar la calidez de sus palabras, ¿hablaba enserio? Y… siento como nuestros corazones laten como si fuesen a explotar. Observe sus labios carnosos, y luego a sus ojos en ese instante solo deseaba besarlo, hasta que no aguante la tentación y lo bese. Él respondía cada beso que le daba, luego siguieron las caricias que cada uno le daba al otro sin separar nuestros labios.

A nuestro alrededor todo cambiaba, aquel beso que comenzó siendo tierno e inocente se transformaba en pasión y deseo por tener al otro. En la habitación ya no éramos Tom y yo, si no que eran dos llamas de fuego tratando de sobrevivir y formar un solo ser, deseaba cada caricia, cada beso que recibía de esa persona, disfrutaba y apreciaba los segundos que pasaban, todo parecía un sueño, el mejor sueño que podía tener y del que tenia miedo de abrir nuevamente mis ojos. ¿Será que desde aquella vez que choque con él me enamore de Tom?

Era de día los pajarillos cantaban como nunca, miro a mí alrededor al parecer lo de anoche no había sido un sueño, con un poco de miedo miro a un costado encontrándome con otro cuerpo observando cada movimiento que daba.


  –Buenos días dormilona.  – dice dulcemente mientras soltaba una sonrisa.

  Me ruborizo al sentir sus manos acariciando mi cabeza y le respondo. – buenos días.

     –¿Cómo amaneciste?

No pude evitar soltar una pequeña sonrisa.  –Con hambre, pero ya me siento mejor gracias.   

     – así parece, tu sonrisa te delata.

  – eso creo…

Nos quedamos mirando por un par de minutos, acariciando nuestros rostros. ¿Es que todo esto era real?, siempre nos hemos llevado tan mal y hoy… hoy estamos frente a frente desnudos mirándonos… ¿¡desnudos, no fue un sueño!? Lo mire y me mire un tanto asustada, me tapo completamente con la sabana dejando mis ojos a la vista y nuevamente observo a Tom que reía a carcajadas.

    ¿Qué haces?

       – ¡tu abusaste de mí, me drogaste y hecho lo que has querido!

  – ¿Cómo piensas eso si la que llego y me beso primero fuiste tú?, ¿ya no lo recuerdas?  – dice entre carcajadas.

  Amm… eso era verdad. – lo siento…

  –siempre dices lo mismo.  – se acomoda y me abraza.  – ¿será que siempre seremos de esta manera?

  – Tal vez, pero así te quiero Tom.

    yo también te quiero Bella.
Nos separamos, volvimos a mirar y sellamos nuestra confesión con un beso.  – vete a bañar, te esperare fuera para que bajemos a desayunar.

    – está bien. – le doy un último beso, le quito la sabana y me voy a mi habitación, busque ropa limpia, luego me fui a bañar.

Cuando ya estaba lista Salí de mi habitación y como no vi a Tom baje para desayudar.

  – ¡buen día Bella!

  –buen día Bill, ¿Cómo amaneciste?

     –muy bien gracias, y no te preguntare como amaneciste porque te vez muy bien. 

      – Bella ¿me harías el favor de sentarte? Muero de hambre.

Tratando de no reír me siento.  – claro, claro yo igual muero de hambre.

Mientras desayunábamos sentía miradas las cuales creía que eran de Tom y yo las seguía, pero cuando lo miraba él miraba su desayuno y seguía comiendo. No paso mucho tiempo hasta que Bill se da cuenta de esto.

– ¿qué es lo que esta pasando aquí? Veo que se han reconciliado. – dice muy divertido.

 – Bill estás siego, no pasa nada.

– ¿Cómo que no pasa nada si no dejas de mirar a Bella? Además… hacen una linda pareja, y ella debe de estar de acuerdo conmigo, ¿no es así Bella?

Al escuchar eso me trapico con el té que estaba tomando en ese momento, la respiración se me cortaba poco a poco y los chicos se asustan mucho, por suerte no pasa a mayores y a los pocos segundos pude incorporarme, sonreí y le respondo. – Bill estás loco en realidad entre Tom y yo no pasa nada.

– ¿Bella te sientes bien?

  claro Tom, solo me trapique.

– ¡uy! Si mi hermano mayor se preocupa por su chica.

– bueno si estas bien yo los dejo, tengo cosas que hacer.  – primero me mira a mi y luego a Bill cerrándole un ojo, se para y sale de la cocina dejándonos solos.

    – ahora me contaras lo que paso entre ustedes dos porque no me trago el “no ha pasado nada”.

 ¿Qué hacia en ese momento?, Bill me había descubierto, pero justo tocan el timbre… ¡el timbre, he sido salvada por la campana! – están tocando iré abrir. – me paro y voy a ver quien es.

– ¡de esta no te salvas Bella! – me grita desde la cocina.